30.000 euros por torturar y matar a un animal

Y no de multa, sino de premio. El Ministerio de Cultura de González-Sinde muere riéndose de nuestra crisis económica y matando cualquier esperanza para los que seguimos creyendo aquello de que ´´la grandeza de una nación se mide por la forma en la que trata a sus animales``.

Leer más...Vivimos tiempos convulsos y confusos. Difícil creer que la humanidad evolucione hacia alguna parte interesante cuando, un siglo y medio después de los primeros tratados de Ginebra sobre prisioneros de guerra, presenciamos en directo y sin sonrojarnos el linchamiento de un presidente en Libia o las torturas físicas y psicológicas más sofisticadas a ancianos y enfermos mentales en Guantánamo. Ochenta años después del primer sufragio femenino en España, nuestras tumbas siguen pobladas de víctimas de la violencia de género, y nuestras cunetas, de esclavas invisibles secuestradas en los puti-zulos de la Costa Mediterránea para degustación de nuestros jóvenes sementales.

Y si el hombre es hoy más que nunca un lobo para el hombre, qué decir del monstruo en que nos hemos convertido para los otros animales?

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Carta al lancero Oscar Zamorano

Leer más...De nada sirvieron las miles de peticiones de  clemencia enviadas al Ayuntamiento de Tordesillas y al Gobierno Español por ciudadanos de todo el mundo. De nada sirvió el ofrecimiento de un conocido activista animalista de ser intercambiado por la víctima ni la desesperación de una joven que trató de contener a las masas sedientas de dolor ajeno con un spray anti-violadores.  De nada sirvieron las encuestas que indican que un 75% de los españoles abominamos de esta barbarie...

El pasado 13 de Septiembre, ante el dolor, la rabia y la impotencia de miles de ciudadanos con conciencia, Afligido moría torturado a lanzazos, golpes y cortes provocados por todo tipo de objetos punzantes por una turba enfurecida en Tordesillas (Valladolid). Más de media hora se prolongó su agonía, que tuvo un desenlance especialmente cruento cuando, al no aparecer el responsable de seccionar su columna con una navaja, los presentes remataron la artística faena a golpe de destornillador.

En un país donde ningún político tiene el valor de prohibir esta oda a lo más oscuro del ser humano, nos queda el consuelo de encontrar voces como la de Julio Ortega Fraile, que, en su carta al verdugo de Afligido, expone lo que muchos no podemos ni expresar en palabras.

Esta misiva ya está circulando en muchos medios de comunicación. Ojalá lo haga en todos los del mundo.

Cristina Hernáiz, VivaLeBio Magazine.

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La Monumental sin verdugos ni víctimas

Porque prohibir la violencia  (y lidiar a un toro lo es) no significa atentar contra la libertad, sino protegerla

Leer más...Llegan las lágrimas, la rabia y el rechazo. La negación pretende, a fuerza de repetida, transformar los hechos consumados, y la indignación ocupa su lugar cuando la certeza demuestra que deseo y realidad transitan por caminos divergentes. La tristeza y el enojo de los taurinos cobran forma estos días porque en otra comunidad española, y ya van dos, no podrán adquirir una nueva entrada para ver una corrida de toros. A las cinco en punto de la tarde la vergüenza de los ruedos tiene prohibido el paseíllo en Catalunya.

Foto: © Equanimal

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