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'Inside Job': Estupor y Temblores

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Inside Job'Estupor y temblores' (Ed. Anagrama) es el excelente título de la aclamada novela de Amèlie Nothomb, que, en esencia, trata sobre la posible capacidad del ser humano para asumir y adaptarse a situaciones impuestas, contrarias a su filosofía, a su criterio, a su pensamiento, a su ética personal: su historia es la de Amèlie, una joven belga de 22 años emigrada a Japón que se enfrenta a la jerarquía, arcaica y machista, de una empresa en Tokio, donde pretende desarrollar su quehacer profesional. La cultura empresarial nipona exige que un inferior deba presentarse ante su jefe con 'estupor y temblores', tal como exigía el emperador del Sol Naciente a todos sus súbditos.

Probablemente, habrás visto ya 'Inside Job', la película documental de Charles Fergusson, que paradójicamente obtuvo un Oscar en la última edición celebrada en Hollywood, USA. Curioso país.

La película hace una cronología de la crisis financiera mundial del 2008, desde el precedente que se produjo en Islandia, hasta los famosos “rescates” financieros del Gobierno de EEUU, y describe las causas -efectos de las actuaciones de empresas, instituciones y organismos oficiales.

Cuando se habla del género documental, es muy recurrente intentar establecer la proporción de realidad que contiene la obra y/o la posible licencia poética o ficción, algún tipo de contaminación por parcialidad, consecuencia de posibles ideas o juicios previos. En este caso, estableciendo el paralelismo con la novela de Nothomb, es innegable que este filme no es otra cosa que una auténtica 'bofetada' de realidad de una pureza fuera de lo común, fuerte, seca y sonora…

La cuestión no es si nos la creemos, tal vez incluso ya la conocíamos, sino si somos capaces de idear algo que nos ayude a superar el estupor y nos permita encajarla sin necesidad de tener que ir al servicio más cercano a intentar restablecernos, como hacía la protagonista de la novela. El espectador puede constatar expresamente que la mayoría de los inequívocamente responsables de lo que ocurrió, al permitir y fomentar el mantenimiento de la dichosa desregularización de los mercados financieros, no sólo se han visto recompensados con súbitos enriquecimientos, sino que conservan su estatus en las decisiones de los centros de poder.

Es de reseñar que en el casting 'forzoso' del documental que se hizo para determinar a los 'actores' de la realidad que intervienen, nos encontramos con algunos que interpretan su papel con toda naturalidad ante las cámaras, otros que se bloquean y empiezan a improvisar los textos o directamente a balbucear, y los actores principales, que curiosamente se niegan a hacer sus interpretaciones, se niegan a hablar. Tal vez intuyeron que no les iba a reportar ningún beneficio los personajes que les habían tocado en el reparto. Pero, en fin, siempre se ha dicho que la elipsis es una valiosísima figura retórica en la narrativa en general y en el cine en particular.

Y aquí vienen los temblores, que comienzan cuando se encienden las luces de la sala y tenemos que seguir con nuestras vidas, ante la perspectiva de que los políticos de la gran potencia americana, incluso aunque lo intenten, sencillamente no van a hacer nada para “Fotograma del documental "Inside Job"protegernos” de las ¿incertidumbres? del futuro ; están excesivamente mediatizados por esos grupos de poder financieros, por otro lado siempre 'rescatables' , que paradójicamente sostienen económicamente en gran parte a los propios partidos.

La buena noticia es que siempre hay motivos para la esperanza y, en este caso eso es cierto, porque existen algunos medios convencionales y otros antes más alternativos pero ahora de una inusitada potencia en cuanto a su gran capacidad y rápida difusión de mensajes:  Internet y sus redes sociales, que, ante la constatación íntima y personal de cada vez más personas de que no se puede permitir que siga coexistiendo 'el terrorismo financiero', no ya con la disminución del estado de bienestar sino con la pobreza y el hambre, pueden facilitar la creación de una conciencia colectiva que nos debe llevar a la reacción y el compromiso, esta vez sí , aprovechando las ventajas de una 'buena' globalización.