Elisabet Casamitjana: ´A los 9 años, ya llevaba pienso en los bolsillos`

  • Escrito por Lucía Arana Igarza - vivalebio.com
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Si no fuese humana sería, sin ninguna duda, un hermoso felino. Elisabet Casamitjana es bióloga, etóloga clínica y técnico en rehabilitación de fauna salvaje.

Elisabet Casamitjana también es rehabilitadora de fauna salvaje

Es vegana y, a sus 41 años, ha sido voluntaria en Bélgica, Países Bajos, Namibia, Sudáfrica y Cataluña, pero su labor más impresionante es la que realiza desde su propia casa. Hace ya 20 años que Elisabet alimenta, rescata, acoge, cura, rehabilita y busca el mejor hogar para gatos abandonados o nacidos en la calle. Y todo esto a título personal, prácticamente sin ayuda.

Foto: Elisabet Casamitjana es bióloga, etóloga clínica y técnico en rehabilitación de fauna salvaje.

  ¿ Recuerdas cómo empezó todo?

Mi sensibilidad hacia todos los animales empezó de manera innata a los dos años. A los nueve llevaba pienso en los bolsillos por si encontraba algún perro o gato abandonado.

Eso es mucho tiempo… ¿cuántos gatos han pasado por tu vida y cuántos has dado en adopción?

Llevo 32 años conviviendo en casa con gatos. Calculo que a lo largo de mi vida habré conocido varios centenares.  En los últimos 6 años he dado en adopción una media de 33 gatos por año. Y en mi época universitaria, creo que di en adopción unos 140-150. De hecho, en el Campus de la Universidad Autónoma de Barcelona fue donde más aprendí sobre comportamiento felino.
 
¿Cuál es la frase sobre estos animales que oyes a menudo que te molesta más?

´Los gatos son muy independientes, ya se espabilan y son unos traicioneros`.

Es un prejuicio muy extendido. ¿De dónde crees que proviene?

Todos los prejuicios que circulan sobre los gatos tienen su origen en la influencia de la Inquisición durante la Edad Media, época oscura en la que se retrocedió tantísimo en conocimientos. La Iglesia Católica ha mantenido y continuado promoviendo varias de esas creencias. Y también han ido pasando estas expresiones populares en las familias a través de las generaciones. La ignorancia y la manipulación son fuente de muchos males. 

Entonces, ¿no es cierto que los gatos pueden sobrevivir en la calle?

Para empezar, decir que los gatos callejeros sólo viven una media de 4 años. La gente sólo ve los gatos supervivientes, pero ni se les ocurre pensar en las camadas y adultos que han ido agonizando lentamente.

La conducta de caza en los gatos tiene un origen genético y otro ambiental y existe gran variabilidad entre individuos. Algunos gatos, a pesar de pasar hambre, no sabrían cazar, otros sabrían matar pero no consumir la presa y se dan más variaciones hasta llegar a algunos hipercazadores que matan e ingieren a diario diversos animales.

En las ciudades, muchos gatos proceden del abandono, hasta entonces habían recibido su alimento en casa y, obviamente, entre las tiendas, los ladrillos y el asfalto no hay nada que cazar y menos para llegar a sobrevivir. Su supervivencia depende exclusivamente de la alimentación proporcionada por los voluntarios de colonias. Deberían rescatarse y ser llevados a casas de acogida o protectoras para su posterior adopción.

Elisabet Casamitjana ha rescatado cientos de gatos de las calles

Foto: Elisabet ha rescatado cientos de gatos de las calles desde hace 20 años: ´´Los gatos callejeros sólo viven una media de 4 años. La gente sólo ve los gatos supervivientes, pero ni se les ocurre pensar las camadas y adultos que han ido agonizando lentamente``.

Muchos de nosotros convivimos con gatos pero pocas veces nos planteamos qué necesitan para estar bien. ¿Nos podrías hacer una lista de las cosas que no deberían faltar en un hogar gatuno?

Pienso ad libitum, agua también siempre disponible, bandeja con un buen grosor de arena limpia, rascador (a ser posible hasta el techo, especialmente para gatos jóvenes/adultos no seniles ), libre acceso a toda la vivienda, tranquilidad, compañía y cariño, posibilidad de saltar y estar a diversas alturas, disposición de distintos escondites sin ser molestados (es necesario en gatos miedosos y aconsejable también para los que no lo son). 

Dices que deben tener acceso a toda la vivienda, ¿recomendarías entonces que duerman también con sus compañeros humanos? 

Sí, sería preferible para ellos, puesto que, de la misma manera que los gatos duermen en contacto físico unos con otros, desean poder hacer lo mismo con los humanos, pues nos consideran unos miembros familiares más.

Los/as que conocéis bien a estos maravillosos animales soléis recomendar tener como mínimo dos gatos, ¿por qué?

Porque los gatos son una especie social. Cuando disponen de suficientes recursos, viven en grupos sociales denominados colonias. Es por este motivo que los gatos en el hogar también deberían vivir acompañados por otro coespecífico. Eso les permirte interaccionar entre sí: jugar, descansar juntos, acicalarse mutuamente, comunicarse, etc.´

A los gatos les gusta vivir y dormir acompañados. Foto: Jean Díaz-Guijarro Hayes

Foto: Los gatos son una especie social. Les gusta vivir y dormir acompañados. © Jean Díaz-Guijarro Hayes.

¿Y cuáles son las cosas que deberíamos evitar?

Hay que tener en cuenta que se dan muchas diferencias individuales de comportamiento y de carácter. Pero en general podría decirse que para el mayor bienestar del gato deberían evitarse los movimientos bruscos y los ruidos fuertes, no utilizar el castigo pretendiendo modificar alguna conducta indeseada, evitar parásitos y enfermedades llevándolos periódicamente al veterinario/a.

¿Es cierto que el juego favorito de los gatos es morder las manos de sus compañeros humanos? ¿Debemos permitirlo?

Los gatos pueden tener muchos tipos de juegos, que dependen de cada individuo y de su edad.  Sí es cierto que a la mayoría de gatitos pequeños les encanta jugar con nuestras manos.  Es importante no separarlos de sus hermanos ni de su madre hasta cierto período, porque mediante el juego aprenderán de ellos a inhibir una excesiva presión durante la mordedura. De esta manera, los gatos que de adultos continúen mostrando interés por jugar a morder las manos lo harán suavemente,  sin causar ni la más minima presión. Pero es aconsejable que los que no sepan controlarla sean reconducidos hacia otro tipo de actividad lúdica. 

Hay un castigo muy extendido entre aquellos que conviven con gatos, y es el de asustarles con un chorro de agua. Sin embargo, dices que deberían evitarse, ¿por qué?

Los castigos deben evitarse porque las conductas ´´molestas`` pueden ser corregidas con otros métodos. Los castigos en gatos miedosos son especialmente contraproducentes,  porque sólo incrementan mucho más su miedo, estrés y ansiedad, lo cual puede fácilmente desencadenar problemas de conducta más graves e incluso de salud, como sería la cistitis idiopática felina, que a menudo no es diagnosticada.

Coco en uno de sus escondites favoritos. Foto: Jean Díaz-Guijarro Hayes

Foto: Coco en uno de sus escondites favoritos. Los gatos necesitan tener espacios para la intimidad y tranquilidad. © Jean Díaz-Guijarro Hayes.

¿Qué recuerdo especial destacarías de todo este tiempo rescatando gatos?

Uno de los recuerdos más emotivos es el de un gato siamés geriátrico con muy mal aspecto pero muy cariñoso que mi ex y yo conocimos hace nueve años en Sitges. Volvimos expresamente al cabo de tres días para rescatarlo. Lo llevamos directamente al Hospital de Veterinaria de la UAB. Allí le diagnosticaron ceguera, leucemia, inmunodeficiencia y algún otro problema que ahora no recuerdo. Dado su carácter tan cariñoso y confiado, decidimos intentar darle los mejores cuidados el tiempo que le quedase de vida. Así que se vino con nosotros en coche hasta los Países Bajos. Allí lo estuvimos medicando y lo llevamos a una oftalmóloga en Bélgica.  Después de una gran mejoría, al cabo de unas semanas empeoró repentinamente. Lo llevamos a una clínica veterinaria, le estuve acariciando y hablando dulcemente durante la eutanasia mientras me iban cayendo las lágrimas. Merecía haber podido vivir feliz mucho más tiempo. Lo enterramos en el jardín, donde ha podido formar parte del ciclo de la materia, dando mucha otra vida. 

Y por último: ¿Qué consejo darías a alguien que está pensando en adoptar un gato?

Que no actúe por impulso ni para contentar a sus hijos. Que se pregunte si va a estar dispuesto a cuidarlo durante los posibles 15-22 años de vida. Que se informe bien sobre los comportamientos normales de estos animales (el afilarse las uñas, por ejemplo, es una conducta muy necesaria, por lo que es imprescindible proporcionarles un rascador para que puedan llevarla a cabo), los tratamientos veterinarios, la alimentación más adecuada, los lugares más idóneos de colocación de platos y bandejas con arena, etc.

Es de gran importancia dejarse aconsejar por un profesional especializado en la especie escogida a adoptar y entender que las adopciones no deben ser únicamente de cachorros, pues estos no van a ser de adultos como uno cree, equivocadamente, que va a moldearlos.

En cada adopción hay que tener en cuenta las edades de los adoptantes, su grado de actividad, su personalidad... Y así poder ofrecer el gato/a que más se ajuste a cada caso. Así, por ejemplo, una persona de la tercera edad debería adoptar un gato también anciano. Y si ya se tiene un gato y se desea adoptar otro para que se hagan compañía, debería ser de edad similar. Hay que realizar correctamente la introducción del nuevo felino en el hogar donde ya esté el nuestro. Debemos considerar que entre los gatos también se dan alianzas y antipatías.

 

Una entrevista de Lucía Arana Igarza @LuciaArana

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