El golpe de calor, una amenaza mortal para el perro

  • Escrito por Fundación Altarriba y Redacción VivaLeBio
  • Published in 4 Patas
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Vas en el coche con tu perro (o gato) y tienes que parar en uno de tantos establecimientos que no permiten la entrada a tu compañero de cuatro patas. ´Sólo serán unos minutos`, te dices. Pero en un día caluroso esos minutos pueden suponer una tragedia para tu mejor amigo.

En este informe entenderás qué es el golpe de calor, cómo puedes evitarlo, y cómo actuar en caso de emergencia.

Incontables perros y gatos fallecen cada verano asfixiados en el interior de los coches

Foto: Blue Cross Animal Hospital Toronto.

Mueren más animales por calor que por frío

Es difícil conocer las cifras exactas de perros y gatos que fallecen por golpe de calor cada año, o estimar cuántos de los que viven a la interperie (sobre todo en zonas rurales), enjaulados, atados o encerrados en patios, huertos, terrazas, balcones, etc. mueren durante nuestros tórridos veranos víctimas de deshidratación, o incluso ahorcados en su propia cadena al intentar alcanzar una sombra donde guarecerse o un charco de agua para saciar la sed...

Pero hay un dato muy significativo que no debemos pasar por alto, especialmente en países de clima cálido. Según fuentes del SEPRONA (Servicio de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil), en España se reciben más alertas de casos de fallecimiento de animales por golpe de calor durante los veranos que de muertes por frío durante los inviernos.

Qué es el golpe de calor? 

Los perros y otros animales son mucho más sensibles al calor que los humanos y tienen más problemas para reducir su temperatura corporal.   Esto supone que un día caluroso puede ser mortal para ellos si la exposición a altas temperaturas pasa de lo razonable y no gozan de la libertad necesaria para buscar sus propios recursos de protección.

Lo que, por ejemplo,  a tí te hace exclamar:   "!Qué barbaridad, no hay quien se meta en el coche!", para ellos podría significar la muerte en cuestión de minutos, considerando que no pueden bajar las ventanillas, encender el aire acondicionado o bajarse del auto en caso de urgencia.

Por supuesto que los mamíferos (y las aves) cuentan con un mecanismo que permite a su cuerpo regular la temperatura de los órganos más profundos. Gracias a ello pueden sobrevivir a unos cambios amplios de la temperatura en el exterior. Pero este sistema termorregulador no es el mismo que en los humanos, ni lo bastante eficiente en casos extremos, por lo que su temperatura interna sigue subiendo de forma imparable.

Los coches en verano, trampas mortales para nuestros perros

Esta subida del calor corporal o hipertemia se conoce comúnmente como "golpe de calor", y puede llegar a provocar daños irreversibles y malfuncionamiento en  los procesos fisiológicos del animal, o incluso la muerte en determinadas circunstancias.  

Por ejemplo, en apenas 10 minutos, un perro o un gato puede morir en la bodega de un barco, o dentro de un coche (incluso con las ventanillas algo bajadas), o en cualquier otro espacio en el que esté sometido a altas temperaturas sin posibilidad de escapar.

A veces, ni un rescate rápido consigue evitar la muerte por problemas cardiovasculares, hemorragias o edema cerebral. 

Factores de riesgo 

 El  “golpe  de calor” normalmente ocurre en un día muy caluroso, pero también puede sobrevenir en un día de calor moderado tras una racha de varios días calurosos consecutivos.

Durante estos períodos duros del verano, el calor va acabando con las reservas de azúcar y sales del cuerpo del can, de modo que cuanto más dura la racha de calor, más debilitado está el perro y más rápido puede sufrir un episodio de golpe de calor. En estas circunstancias no hace falta mucho más (un poco de ejercicio, falta de agua, nervios, etc) para provocarlo, pudiendo acabar con nuestro perro en apenas 15 minutos. Estos son algunos de los factores que pueden inducirlo.

Los perros adultos y cachorros sufren especialmente el calor en las superficies de cementoExternos:

- Altas temperaturas.
- Alta humedad ambiental.
- Espacio reducido o poco ventilado (coche, transportín, bodega de barco, habitación pequeña, caseta, balcón, etc)
- Falta de agua.
- Ausencia de sombra o sombra muy reducida.
- Suelos de cemento.
- Temperatura moderada exterior tras varios días de calor sofocante
- Si ademas eres de los que tienen al perro atado o encadenado al exterior,  entonces hay que añadir el riesgo de ahorcamiento del animal intentando llegar a la sombra o al agua.

 

En el propio perro:

- La edad: Como en los seres humanos, son más delicados los más jóvenes y los más viejos.
- La Obesidad.
- El Color: Los perros o gatos oscuros absorben más el calor y son más propensos a padecer golpes de calor.
- Enfermedades: Insuficiencia cardíaca o respiratoria, estrés.
- La raza: Los perros braquicéfalos (de morro muy chato), como el bulldog, carlino, boxer, pequinés, etc, o el gato persa muy tipado, y los perros de pelo largo son candidatos nº1 a padecer golpes de calor.
- Actividad: Exceso de ejercicio físico en horas de calor.
- Digestión: En épocas calurosas, se les debe dar de comer al amanecer y/ o atardecer, pero NO durante las horas de más calor.
- Estado anímico: Los nervios provocados por algún susto, ruido o por muchas horas de encierro o falta de ejercicio también son un factor de riesgo en los golpes de calor.

 

Cómo detectar el golpe de calor: los síntomas

Los perros no transpiran ni sudan como los humanos, así que no busques los mismos signos que te inquietarían en un bebé. Ellos sólo eliminan el calor mediante tres mecanismos: el jadeo, el sudor (únicamente sudan por las almohadillas de los piés), y a través de zonas aisladas de poco pelo, como la tripa.

Los síntomas del golpe de calor tampoco suelen aparecer hasta que la temperatura interna del animal supera los 42º, cuando a veces ya es demasiado tarde, por lo que los primeros avisos deberían ser el jadeo o el observar que el animal busca refrescarse la tripa escarbando en el suelo o buscando alguna superficie húmeda donde tumbarse.

Si no has prestado atención a los primeros avisos, estos son los síntomas que pueden indicar que nuestro perro está padeciendo un golpe de calor de forma grave...

  1. Astenia. Falta o decaimiento considerable de fuerzas.

  2. Temblores musculares.

  3. Cianosis. Coloración azulada de piel causada por la deficiente oxigenación de la sangre.

  4. Negativa a moverse.

  5. Respiración muy rápida o muy costosa.

  6. Aumento del ritmo cardíaco.

  7. Alteración del color de las mucosas: encías, etc...

  8. Alteración en la salivación.

  9.  Tambaleo.

Consecuencias 

  1. Pérdida corporal de azúcar y sales.

  2. Petequias. Pequeñas manchas de sangre en la piel

  3. Hemorragia gastrointestinal.

  4. Insuficiencia hepática.

  5. Insuficiencia renal.

  6. Edema cerebral.

  7. Fallo multiorgánico.

  8. La muerte de pacientes ingresados en estado grave puede sobrevenir en 24 horas por depresión y parada respiratoria.

Primeros auxilios

Estas son algunas de las medidas que podemos adoptar mientras lo llevamos a la clínica veterinaria...

Golpe de calor

  1. Humedecer (sin envolver ni cubrir) prioritariamente el cuello y la cabeza con paños mojados en agua templada (nunca fría!) o un pulverizador de agua.
  2. Poner un cubito de hielo sobre el puente de la nariz, las ingles y las axilas.
  3. Humedecerle la boca, sin forzarlo a beber, y sin dejar que beba en exceso.
  4. IMPORTANTE:  NO se le puede bajar la temperatura de golpe, porque pasaremos a provocarle una hipotermia con resultados desastrosos. La temperatura debe bajar de forma paulatina y el perro debe rehidratarse y recuperar el azúcar y las sales que ha perdido. Por ello es fundamental emplear agua templada y nunca fría. 
  • En el caso de que sea imposible trasladarlo a una clínica de forma inmediata se debe:
  1. Llevarlo a un sitio fresco.

  2. Hacer todo lo anterior.

  3. Sumergirlo en agua templada (NUNCA AGUA FRÍA, MÍNIMO a unos 20º ) o aplicarle un chorro de agua a esa temperatura, hasta que se normalice la respiración. 

  4. Cuando la respiración sea normal, mantenerlo sobre una toalla húmeda (nunca envuelto en ella).

  5. Trasladarlo al veterinario lo antes posible. Es IMPRESCINDIBLE que un experto lo tenga bajo control y observación para ver cómo evoluciona, y además el animal necesitará medicación para recuperarse. La respiración normal no elimina daños cerebrales y otras secuelas de este fuerte shock, por lo que es fundamental llevarlo al especialista.

Foto: by F. Sternbald, www.vivalebio.com

FOTO: F. Sternbald. © VivaLeBio Magazine. www.vivalebio.com

Cómo prevenir el golpe de calor durante las rachas calurosas

1 - Permite siempre a tu perro o gato estar en un espacio amplio y bien ventilado

2 - Asegúrate de que cuente con una zona de sombra amplia.

3 - En épocas de calor, dale preferiblemente de comer a primera o última hora del día.

4 - En los días de mayor riesgo, sácalo a pasear a primera y última hora del día, y a mediodía lo mínimo para que haga alguna necesidad. Si es mayor o muy joven, suprime la salida de mediodía, sobre todo si vives en una zona sin sombras o en una plaza asfaltada o de cemento (lo que se llaman "plazas duras", que en algunas ciudades están tan de moda).

5 - Evita que haga ejercicio durante las horas de calor.

6 - NO LO DEJES NUNCA DENTRO DE UN VEHÍCULO APARCADO, NI SIQUIERA CON LAS VENTANAS ABIERTAS NI CON EL COCHE A LA SOMBRA.

7 - Si vas de viaje con él y el coche no tiene aire acondicionado, llévate hielo, un par de toallas y agua. En las paradas, si ves que va acalorado, moja bien la toalla y deja que se tumbe encima o que al menos ponga las patas (para las almohadillas). Puedes también de vez en cuando frotarle las almohadillas con un cubito de hielo, y el puente de la nariz.

8 - Si es un perro en situación de alto riesgo (edad avanzada) consulta con tu veterinario darle un suplemento de glucosa o sales minerales.

9 - Para cachorros o ancianos que estén en el interior, en días de calor sofocante, coloca y ve reponiendo toallas húmedas en las que puedan tumbarse, un recipiente con agua congelada que vaya "refrigerando" mientras se deshace, y mantén las persianas bajadas y las ventanas abiertas cuando el sol toque allí.

10- NO TRANSPORTES ANIMALES EN LAS BODEGAS DE UN BARCO en verano. Es incontable el número de perros y gatos que han fallecido en estos trayectos, y muchísimos los que al llegar a destino han debido ser ingresados de urgencia en clínicas veterinarias, con mejor o peor pronóstico.  Las bodegas NO llevan refrigeración, al calor insoportable ambiental se une el desprendido por los motores, más el ruido ensordecedor. NO lo lleves ni en las jaulas especiales ni dejándolo dentro de tu coche. Es una ruleta rusa con cuatro balas en el cargador. Piensa que además te prohiben bajar a ver cómo está.

Cuadro de las temperaturas que se alcanzan en el interior de un coche

Por: Fundación Altarriba y Redacción VivaLeBio.

VivaLeBio Magazine Digital. www.vivalebio.com

 

 

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